ΣΤΗΝ ΙΣΠΑΝΙΚΗ ΕΦΗΜΕΡΙΔΑ LA VANGUARDIA

Δημοσιεύτηκε στην ισπανικη εφημερίδα La Vanguardia, 18/01/2015. Συνέντευξη στον δημοσιογράφο Andy Robinson. 

La oligarquía griega prospera en tiempos de la troika

El rescate a la banca griega así como las privatizaciones recetadas por la UE, el BCE y el FMI han resultado muy beneficiosas para los más ricos y poderosos del país | Antes de la crisis, el 1% de los griegos más ricos tenían el 48,6% del patrimonio, según Credit Suisse. Ahora tienen el 56%

Economía | 18/01/2015 - 02:02h | Última actualización: 20/01/2015 - 12:23h

Grecia, entre Syriza y la oligarquía

Grecia, entre Syriza y la oligarquía - Así ha dibujado Perico Pastor la ilustración de la portada del suplemento 'Dinero' de La Vanguardia

Andy Robinson | Atenasa

Durante la crisis, los oligarcas griegos han hecho su agosto gracias a la Troika. El rescate a la banca y las privatizaciones dictadas por la UE, el BCE y el FMI los han hecho aún más ricos y poderosos

 

Recién instalado en The Cube, el nuevo local de co-working y nuevos medios en el barrio alternativo de Exarquia, Pavlos Eleftheradis cuenta cosas que jamás se transmitirían desde las antenas de televisión en el Monte Imitos de Atenas. "Por oligarquía me refiero al exceso de poder e influencia de un puñado de familias ricas que han dominado la política griega desde hace décadas", dice este catedrático de Derecho de la Universidad de Oxford que se presenta a las elecciones griegas por el partido To Potami (el Río). "La clave de su poder es el control de los medios de comunicación". 

En un artículo publicado el mes pasado en la revista estadounidense Foreign Affairs titulado "Cómo los oligarcas hundieron a Grecia", Eleftheradis denuncia una poderosa élite de constructores, banqueros, navieros, inmobiliarios y petroleras, un Gobierno en la sombra de la maltrecha economía griega. Estos oligarcas, sostiene, han utilizado el dominio de los medios así como la financiación del sistema político para frenar todo intento de reforma en Grecia desde los gobiernos desastrosos de Constatin Mitsokaisis (1990-93) y Costas Karamanlis (2004-2009). 

Pero lo más chocante de la tesis de Eleftheradis no es el papel de la oligarquía en la vieja Grecia sino en la nueva: "La Troika ha forrado los bolsillos de las mismas fuerzas que provocaron el colapso económico", afirma. Es más, "Grecia no es un caso aislado; los rescates han tenido efectos similares en (...) Irlanda, España y Portugal; Bruselas se ha mostrado incapaz de combatir la corrupción gubernamental y la criminalidad". 

Este artículo y otros en la prensa extranjera sobre las oligarquías y las recetas de la Troika, son el subtexto de la campaña electoral (y de la comparecencia de Mariano Rajoy con Andonis Samarás, el primer ministro griego la semana pasada en Atenas). Oligarcas como el petrolero Vardis Varidnoianis -dueño del banco Petreus- y el inmobiliario-petrolero Spyros Latsis, accionista de Eurobank, se han visto fuertemente beneficiados por el rescate a la banca griega. Asimismo, las privatizaciones recetadas por la Troika han resultado muy rentables para magnates como Latsis (promotor del viejo aeropuerto de Hellinkon y un enorme centro comercial en una vieja instalación olímpica). El naviero Dimitri Melissinadis -uno de cuyos barcos fue bombardeado por aviones libios la semana pasada en Trípoli en circunstancias más que turbias- se hizo con parte de la privatizada lotería nacional

Por si eso fuera poco, la triplicación de la presión fiscal sobre la familia media y una constante fuga de capitales de la élite hacia centros offshore ha concentrado aún más la riqueza en manos de la oligarquía. En el 2007, antes de la crisis, el 1% de los griegos tenían el 48,6% del patrimonio, según Credit Suisse. Ahora tienen el 56%. 

To Potami -un partido centrista que defiende los programas de ajuste pero es muy crítico con la Troika- podría ser un socio necesario para el partido de izquierdas Syriza tras las elecciones del próximo 25 de enero si este no llega a la mayoría absoluta. Y , pese a las diferencias respecto a la deuda y la austeridad, el asalto a la oligarquía es algo que los dos partidos consideran prioritario. 

Yorgos Stathakis, portavoz principal de Syriza en política económica -entrevistado el mes pasado por La Vanguardia-, dice que el partido de izquierdas retirará las licencias a los dueños de los medios, exigirá que paguen impuestos retrasados y revisará las privatizaciones de empresas públicas que han beneficiado a los oligarcas. "Syriza usará las medidas antioligarquía en las negociaciones con la Troika", dice Stelios Kouloglou, consejero de la televisión pública que fue cerrada por el Gobierno de Samarás en el 2013. "Quieren demostrar que pretenden modernizar Grecia; van a decir a Merkel: ¡Con nosotros puedes hacer negocios sin pagar sobornos!".

Hay quienes en Alemania aplaudirían medidas para debilitar la oligarquía griega. "La investigación de Europa contra la evasión fiscal en el sector naviero se inició debido a las protestas de navieros alemanes que se sentían discriminados", dijo un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Marítimos. 

Saliendo de The Cube, donde las víctimas de un astronómico paro juvenil buscan esperanza en el discurso californiano de emprendedores y miniempresas start-up, las calles caóticas de Atenas confirman la tesis de Eleftheradis. No son buenos tiempos para los medios de comunicación en el resto de Europa, pero en todos los quioscos se pueden ver tendidos como si fueran ropa sucia una veintena de periódicos. Entre ellos se encuentra el diario Kathimerani, estrecho aliado del Gobierno de Adonis Samarás, propiedad de Aristades Alafouzos, el multimillonario naviero cuyo grupo integra también el canal de televisión Skai. Está también el diario Eynho, del constructor George Bobolas, beneficiario de contratos blindados para la construcción de carreteras.

Grecia tiene más de 30 diarios y nueve canales de televisión privados, todos propiedad de grandes magnates. El octogenario Vardis Varidnoianis compagina las dos petroleras MotorOil Hellas y Vegas, el banco Peirus, con los canales Mega Channel y Star. El inmobiliario Stavros Psycharis controla las influyentes revistas Tovima y Tanea que, en un dato muy significativo para las posibilidades electorales de Syriza, acaba de dar un giro de 180 grados y, tras tachar al partido de izquierdas de "oso ruso" hace sólo dos semanas, ahora apoya al partido de Alex Tsipras. 

"Los medios son propiedad de los oligarcas, que dependen del gobierno para su financiación; los gobiernos dependen de los medios para una cobertura favorable; es un triángulo", dice Kouloglou . Desde el rescate bancario, los bancos, apoyados por el BCE, se han situado en el ápice de este triángulo. Se calcula que han concedido créditos blandos por 2.000 millones de euros a los medios para evitar quiebras debido al desplome de la publicidad. En el caso de magnates que cuentan con bancos y medios en su cartera de activos, como Varidnoianis o Itsis, se trata de prestar dinero a tí mismo. "Los bancos griegos gastan sin freno en publicidad en televisión a la vez que proporcionan abundantes créditos a los grupos de comunicación", advierte Eleftheradis.

Mientras, se intensifican las presiones y la intimidación a los periodistas para que "participen en el juego", dice Eleftheradis. Cuando la revista Unfollow publicó una investigación sobre la evasión fiscal y el contrabando del petróleo, recibió una llamada de parte de uno de los presuntos responsables, Dimitri Melissinadis, en la que amenazó con matar al director de la revista y sus familias. Los medios internacionales en Atenas han sido intimidados también. 

Acaso la mejor descripción de la oligarquía griega la hizo en el 2006 un diplomático anónimo de la embajada de EE.UU. en Atenas según los cables filtrados de Wikileaks: "Los medios no generan beneficios; existen para ejercer influencia política y económica", escribió el diplomático. "Los dueños de esto medios forman un grupo nutrido de personas", añade. "Han amasado o han heredado grandes fortunas y están relacionados por vínculos de sangre, matrimonio y adulterio con miembros del gobierno o con otros propietarios de medios", añade. Parece un retrato de una rancia casta de la vieja Europa del sur. Pero la oligarquía ha hecho su agosto gracias a la Troika.